BACKLINE

Guía de onboarding

Para quién es esta guía: alguien que nunca usó una sala de ensayo online y no sabe nada de ruteo de audio. Cero conocimiento previo asumido.

Estado de este documento: describe el producto completo tal como lo define docs/spec-zapamooke.md (salas, gate técnico, BPM elegible por vos, etc.). Es una guía aspiracional/de referencia, no un manual del build de hoy — el cliente que está deployado en backline.obscuromediaworks.com.ar todavía es un prototipo técnico de un solo tablero: no tiene lobby de salas ni BPM elegible por el usuario, eso lo define el servidor. A medida que cada pantalla se construya de verdad, esta guía deja de ser aspiracional para esa sección — no hace falta reescribirla desde cero, solo confirmar que el paso descripto ya existe en el producto.
Ya dejó de ser aspiracional (20/8/2026): el mecanismo del intervalo de la sección 1 pasa de verdad en el build deployado. El audio que mandás se corta exactamente en los límites que marca el tempo de la sala, y tenés un click para escuchar dónde caen esos cortes. La sección 3 también describe cosas que ya existen: el medidor de nivel de entrada y la reconexión automática.
Sección 4 reescrita (22-23/8/2026): decisión de Roi (22/8) de partir "traer tu propio sonido" en dos caminos. El camino PRO (DAW + VoiceMeeter, monitoreás por tu DAW) está validado de punta a punta con hardware real y es lo que describe la sección de abajo. El camino NOVATOS (ampsim integrado en BACKLINE sin instalar nada) todavía no está construido — se investigó meterlo dentro del navegador y se descartó por ahora (204 ms de demora extra medidos), queda para una fase futura.

1. Cómo funciona la sala

Una sala de ensayo de BACKLINE no es una videollamada con audio de música. Es un truco distinto, y entenderlo es el paso más importante de todo el onboarding.

En una videollamada, todos escuchan a todos en el instante — por eso cuando hay algo de demora, la conversación se pisa y se vuelve incómoda. Con música en vivo por internet, ese mismo retraso (por más chico que sea) hace que sea imposible tocar en sincro: un baterista no puede seguirle el tiempo a un bajista que escucha con un cuarto de segundo de diferencia.

BACKLINE resuelve esto sin intentar eliminar el retraso — lo convierte en parte de la música. El audio se graba en bloques cortos llamados intervalos (unos segundos cada uno, ver sección 2). Mientras vos tocás el intervalo que está sonando ahora, todos los demás están escuchando tu intervalo anterior, no el que estás tocando en este instante. Y vos escuchás el intervalo anterior de ellos. Nadie escucha a nadie "en vivo, en vivo" — todos tocan encima de lo que el otro tocó hace unos segundos.

Suena raro escrito así, pero en la práctica funciona: como todos están un paso atrás de la misma manera, el resultado queda perfectamente en ritmo, como un loop colectivo que va avanzando. La sala te va a mostrar esto con una demo corta antes de que entres a tocar con gente — te vas a escuchar a vos mismo un intervalo después, para que la sensación quede clara antes de que dependa de que entiendas una explicación.

Lo que sí es igual a lo que ya conocés: para todo lo demás, es como una videollamada — ves quién está en la sala, hay un chat, y podés hablar de lo que están tocando (por chat, no por voz en vivo, porque la voz en vivo tendría el mismo problema de sincronización que el audio de instrumentos).

2. Cómo funciona el sincro (el "grid" y el BPM)

Cada sala tiene un tempo — cuántos golpes de metrónomo por minuto (BPM, "beats per minuto") y cuántos golpes dura cada bloque de grabación (BPI, "beats por intervalo"). Juntos definen cuánto dura cada intervalo:

duración del intervalo = BPI × 60 / BPM

Ejemplo con los valores más comunes (BPI 16, BPM 120): cada intervalo dura 8 segundos — cuatro compases de un tema en 4/4. Es el punto medio: ni tan corto que apure al que está improvisando, ni tan largo que la demora se sienta pesada.

No hace falta que entiendas la fórmula para tocar. Lo único que necesitás saber:

3. Lo básico para arrancar sin complicarse

Antes de entrar a tocar con gente, la sala te hace pasar por un chequeo técnico rápido. No es un examen para trabarte — es lo que evita que tu conexión o tu setup le arruinen el audio a los demás (si a vos se te corta un intervalo, quien te escucha oye 8 segundos de silencio en el medio del tema). Cada prueba te explica en criollo qué mide y qué le pasa a la sala si falla, con un botón para escuchar cómo suena el problema en vez de mostrarte solo un número técnico.

Lo que vas a necesitar, en orden:

  1. Auriculares. Sin auriculares, tu micrófono capta lo que sale de tus parlantes y se genera un eco/feedback que arruina el audio para todos — por eso es el único chequeo que no tiene forma de saltear. Con auriculares alcanza.
  2. Un micrófono o interfaz de audio conectado a tu computadora, con tu instrumento enchufado ahí (guitarra/bajo por cable, batería/voz por micrófono). El navegador te va a pedir permiso para usarlo — es normal, es lo mismo que cuando una videollamada te pide acceso a la cámara.
  3. Una conexión a internet estable. No hace falta que sea rápida (la música pesa poco en comparación con un video) — lo que importa es que no tenga cortes ni variaciones grandes. El chequeo mide esto por vos y te avisa si hace falta, por ejemplo, pasar de WiFi a cable. Si igual se te corta, no pasa nada: la sala se da cuenta y vuelve a entrar sola, avisándote en pantalla en qué intento va. No tenés que recargar la página ni volver a elegir tu micrófono — tu instrumento sigue enchufado donde estaba. Solo si después de varios intentos no hay caso te va a pedir que recargues.

Dos ayudas más que te van a evitar el problema más común de todos ("no me escucha nadie"):

Si algo falla, la sala nunca te cierra la puerta: entrás igual, pero como oyente (escuchás y podés chatear, no tocás) hasta que arregles lo que falló. En el momento en que lo arreglás, podés pasar a tocar sin salir de la sala ni tener que reconectarte.

Una vez adentro con luz verde, el flujo es: elegí tu instrumento (para que la sala sepa qué cupo estás ocupando), mirá la barra de intervalo para ubicarte en el tempo, y tocá. Vas a escuchar a los demás con un intervalo de diferencia, tal como explica la sección 1 — es esperado, no es un error.

4. Usar un VST o un instrumento virtual en la sala

Esto es lo más técnico de todo el onboarding, así que va con más detalle todavía que el resto — tomate tu tiempo la primera vez, es una configuración que se hace una sola vez por computadora, no en cada zapada.

El problema de fondo: la sala solo sabe escuchar lo que entra por tu micrófono/interfaz de audio — no sabe qué es un VST, ni qué es un DAW, ni cómo conectarse a un plugin de instrumento directamente. Hoy hay dos caminos pensados para esto, y solo uno existe de verdad:

Mientras el camino NOVATOS no exista, hay dos formas de meter sonido externo en la sala.

Opción A — compartir una PESTAÑA del navegador con audio (sin instalar nada). Para qué sirve: mandar a la sala el sonido de una pestaña del navegador — un backing track de YouTube, un video, un metrónomo web, un instrumento que corra dentro de una página. Para qué NO sirve: el sonido de un programa de escritorio (Reaper, Ableton, tu host de plugins) — leé la advertencia de abajo antes de intentarlo, no es que esté mal configurado, es que no puede funcionar.

  1. Cuando la sala te pida elegir tu fuente de audio, elegí la opción "Compartir pantalla o pestaña" en lugar de un micrófono.
  2. El navegador te va a mostrar tres solapas: pestaña, ventana y pantalla completa. Elegí pestaña (o, si no queda otra, pantalla completa).
  3. Tildá la casilla "Compartir audio de la pestaña" (o "del sistema", si elegiste pantalla completa). Si no la tildás, la sala ve la imagen y no escucha nada.

Funciona en Chrome y Edge (no en todos los navegadores).

⚠ Lo que esta opción no puede hacer (probado, 20/8/2026):

1. Compartir una VENTANA nunca manda sonido. El navegador solo captura audio de una pestaña o de la pantalla completa. Si elegís la ventana suelta de un programa, el audio simplemente no viaja — no hay casilla que tildar ni configuración que lo arregle. La sala ahora te avisa apenas pasa, en vez de dejarte en silencio sin explicación.

2. Si tu programa de música usa driver ASIO, esta opción no va a funcionar nunca. Es el caso típico de Reaper con una interfaz Focusrite (o cualquier interfaz con driver ASIO): ese audio va directo del programa a la interfaz sin pasar por el mezclador de Windows, y compartir pantalla solo puede escuchar lo que pasa por el mezclador. No hay forma de que lo capte.

En los dos casos el camino es el camino PRO de abajo (VoiceMeeter). Es exactamente lo que le pasó a Roi probando el build del 20/8: compartió la ventana de Reaper, con Reaper en ASIO — las dos trampas a la vez.

Camino PRO — tu DAW hace de instrumento y de monitor. Para quién es esto: alguien que ya toca o produce con un DAW de escritorio (Reaper, Ableton, FL Studio, Logic, lo que sea) y una interfaz de audio real (una Focusrite, o cualquier otra con driver propio). No hace falta ser ingeniero de sonido para seguir estos pasos, pero sí hace falta seguirlos en orden.

La idea central, antes de los pasos: normalmente escuchás tu instrumento a través de la interfaz, directo. Acá vas a cambiar eso — vas a escuchar tu instrumento a través de tu DAW (con todos sus efectos/plugins puestos si querés), y lo que suena ahí adentro es, literalmente, lo mismo que va a subir a la sala. Si en tu DAW suena bien, en la sala también. Para lograr esto hace falta un programa intermedio que "reparta" el audio entre tu interfaz, tu DAW y el navegador al mismo tiempo, porque ninguno de los tres sabe hablar directo con los otros dos.

Ese programa intermedio es VoiceMeeter Banana (gratis, para Windows, del mismo autor que VB-CABLE que se menciona más abajo). A diferencia de un cable de audio virtual simple, Banana trae dos "mesas de mezcla virtuales" en lugar de una sola — hace falta esa segunda para que el audio pueda entrar a tu DAW y volver a salir sin perderse en el camino.

El camino completo de la señal, de punta a punta (probado con hardware real: guitarra + interfaz Focusrite + Reaper, latencia agregada por el DAW de menos de 3 milisegundos, imperceptible):

tu instrumento (guitarra/bajo/voz/mic) → tu interfaz de audio (Focusrite u otra, por su driver nativo — NO ASIO4ALL) → VoiceMeeter: el canal de tu interfaz se manda a un bus AUXILIAR (no al bus normal de auriculares) — "B2 / VoiceMeeter Aux Output" → tu DAW toma esa señal como entrada, por ASIO, con el driver virtual que VoiceMeeter instaló ("VoiceMeeter Aux Virtual ASIO") — buffer lo más bajo posible (128 muestras es un buen punto de partida) para que la demora de monitorear sea mínima → tu DAW aplica tus plugins/efectos y manda su salida de vuelta a VoiceMeeter, a otro canal virtual ("VoiceMeeter Aux Input") → ese canal se reparte a dos lugares a la vez: · a tus auriculares reales (por tu interfaz) — así es como TE escuchás vos · a "VoiceMeeter Output" — este es el que el navegador puede ver como "micrófono" retorno de la sala: lo que tocan los demás llega por otro canal de VoiceMeeter ("VoiceMeeter Input") y se mezcla también hacia tus auriculares

Paso a paso, en criollo:

  1. Instalá VoiceMeeter Banana (gratis, un solo instalador, reiniciá la computadora después — instala drivers de audio virtuales y necesita el reinicio para que Windows los reconozca).
  2. Abrí VoiceMeeter y asigná tu interfaz de audio real como salida principal (el bus "A1"), eligiendo su driver nativo (ASIO si tu interfaz lo tiene). Esto es lo que te va a permitir escuchar por tus auriculares reales al final de la cadena.
  3. Metele tu instrumento a la entrada correspondiente de VoiceMeeter (el "strip" que muestra tu interfaz) y, en vez de mandarlo directo a A1 (el atajo sin DAW, ver más abajo), mandalo al bus auxiliar B2. Esto hace que tu instrumento tenga que pasar por tu DAW antes de llegar a cualquier lado — a propósito.
  4. En tu DAW, elegí como driver de audio el driver ASIO virtual que instaló VoiceMeeter (algo como "Voicemeeter Aux Virtual ASIO") y bajá el buffer todo lo que puedas sin que la computadora empiece a cortarse (probá 128 o 256 muestras primero). Armá una pista con monitoreo de entrada activado.
  5. La salida de tu DAW, configurala para que vaya al otro canal virtual de VoiceMeeter (el strip "VoiceMeeter Aux Input" — la contraparte del punto 3, en sentido inverso).
  6. En VoiceMeeter, mandá ese mismo strip a dos buses a la vez: a A1 (tus auriculares reales) y a B1 ("VoiceMeeter Output" — el bus que el navegador sí puede ver).
  7. En el selector de dispositivo de la sala, elegí "VoiceMeeter Output" como tu fuente de audio — nunca tu micrófono ni tu interfaz directamente.
  8. Escuchá siempre por tus auriculares reales (conectados a tu interfaz, punto 2) — nunca por los parlantes de la compu, para no generar el eco/feedback que explica la sección 3.

Si algo de esto suena a demasiadas ventanas para acordarse la primera vez, es porque lo es — pero se hace una sola vez por computadora: una vez armada la cadena, entrar a tocar de nuevo es simplemente abrir VoiceMeeter, tu DAW y la sala, en ese orden, sin tocar nada de la configuración.

Si no usás un DAW: un cable de audio virtual simple. Si tu instrumento virtual corre en un programa suelto (no un DAW completo) y no necesitás monitorear con la latencia mínima de un buffer ASIO chico, no hace falta armar toda la cadena de arriba. Alcanza con un cable de audio virtual: un programa chiquito que crea un "micrófono falso" en tu computadora, que en realidad es la salida de audio de otro programa.

tu instrumento (VST) → el programa que lo aloja → cable de audio virtual (ej. VB-CABLE en Windows, BlackHole en Mac) → seleccionás ese cable como "micrófono" en el selector de dispositivo de la sala
  1. Instalá un cable de audio virtual (gratis: "VB-CABLE" en Windows, "BlackHole" en Mac — instalación de un solo paso, reiniciás el navegador después).
  2. En tu programa, configurá la salida de audio para que vaya al cable virtual en vez de a tus parlantes/auriculares.
  3. En la sala, cuando elijas tu dispositivo de entrada, vas a ver el cable virtual listado como si fuera un micrófono más — elegilo.
  4. Escuchá vos mismo con auriculares conectados por fuera de ese circuito (por ejemplo, la salida de tu interfaz de audio), para no perder el monitoreo de lo que estás tocando.

Esta variante es más simple de armar, pero no te da el monitoreo de baja latencia del camino PRO completo — si notás demora molesta escuchándote a vos mismo, ese es justo el problema que resuelve pasar por un DAW con buffer bajo (arriba).

Alternativa si tu interfaz la tiene: el canal "Loopback" de la propia interfaz. Varias interfaces traen un canal de loopback por software — en las Focusrite se activa desde Focusrite Control — que aparece como una entrada más y devuelve lo que suena en tu computadora. Si tu interfaz lo tiene, es el camino más limpio para este caso simple: no instalás nada. No lo probamos nosotros todavía — está acá como pista a investigar, no como camino verificado.

Resumen de una línea por sección